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Incorporar
con cierta frecuencia un poco de actividad física en tu día
a día puede representar beneficios importantes para tu salud. Estas
son algunas ventajas de practicarla de forma regular:
- Quema
calorías, favoreciendo la pérdida de peso o previniendo
la ganancia de peso.
- Ayuda
a perder grasa corporal y a tonificar los músculos, haciéndolos
más resistentes al esfuerzo y disminuyendo el riesgo de lesiones
y dolores musculares.
- Puede
reducir el apetito, a diferencia de la creencia popular de que el ejercicio
lo aumenta.
- Aumenta
el metabolismo, es decir, que se aumenta el gasto de calorías
ocasionadas por los procesos de respirar, hacer la digestión,
controlar la temperatura y el funcionamiento de varios órganos.
- Reduce
la tensión alta, las cifras de azúcar en la sangre en
los pacientes diabéticos y ayuda a prevenir la aparición
de diabetes en aquellos que no la padecen. También reduce el
nivel de colesterol y previene la osteoporosis. Por eso, la práctica
regular de actividad física forma parte fundamental del tratamiento
de la obesidad, de la hipertensión arterial, de la diabetes o
del exceso de colesterol.
- Ayuda
a descargar las tensiones del trabajo y a soportar mejor el estrés.
Las personas que realizan una actividad física en su tiempo de
ocio tienden a presentar un mejor estado anímico, con menores
niveles de depresión y ansiedad.
- La
autoestima de las personas que hacen ejercicio suele ser más
alta que en aquellos que no acostumbran a realizarlo. Se encuentran
mejor física y emocionalmente porque se ven mejor, presentan
mayor estabilidad anímica, mayor concentración y adoptan
fácilmente otros hábitos de vida saludables.
- Mejora
el estado físico general: aumenta la capacidad de caminar, de
subir escaleras, de transportar cargas, etc.
Con
la colaboración del Dr. Juan José Antón, Especialista
en ejercicio físico, Barcelona. España
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